Mindfulness y sociedad de consumo

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“No insistas en el pasado
no sueñes con el futuro
concentra tu mente en el momento presente”
                              
Buda

Nos ha tocado vivir una época compleja, en la que el trabajo diario está orientado en gran medida a satisfacer las necesidades que genera la propia sociedad de consumo.
El problema radica en que hemos sido condicionados hasta tal punto, que ya no logramos ser felices, ni nos sentimos realizados, si no disponemos de todo aquello que se nos ofrece con una falsa promesa de felicidad.
Por fortuna, cada día hay más personas conscientes de esta realidad, personas que saben que un nuevo perfume, el nuevo modelo de coche o de teléfono inteligente, no les va a proporcionar el bienestar psicológico al que aspiran. Por el contrario, saben que el hecho de dedicar la mayor parte de su tiempo y recursos personales a hacerse con todas esas falsas “promesas de felicidad” les deja sin tiempo para mirar hacia dentro, y para identificar lo que realmente incrementa, y lo que en realidad les arrebata, ese estado de bienestar interior.
Las consecuencias de la presión a la que nos vemos sometidos para fomentar el consumo con falsas promesas de felicidad, no se han hecho esperar, y el malestar psicológico en forma de estrés, depresión o ansiedad han llegado a convertirse en las grandes pandemias del siglo XXI, representando en la actualidad una de las principales causas de absentismo laboral.

¿Cómo prevenir o acabar con la epidemia psicológica que nos ha tocado vivir?

La respuesta se hace evidente si tenemos presentes las causas que la han generado: debemos dedicar más tiempo y atención a nuestro interior, ya que solo cuando nos dedicamos ese tiempo podemos llegar a identificar lo que realmente nos proporciona bienestar psicológico, y lo que nos lo arrebata.
Cuando miramos hacia dentro, también podemos observar la tendencia de nuestros cerebros a rememorar de forma automática las experiencias dolorosas del pasado y los miedos en relación al futuro, automatismo que genera mucho malestar subjetivo y que subyace en gran medida a la “epidemia” de estrés, ansiedad, y depresión que padecemos en la actualidad.
Muchas tradiciones espirituales milenarias, tras reconocer el sufrimiento que generan esos automatismos mentales, presentes en mayor o menor medida en todos y cada uno de nosotros, desarrollaron técnicas de focalización de la atención en el momento presente, con el consecuente incremento del bienestar psicológico y de la paz interior.
El objetivo último de esas tradiciones espirituales, no era proporcionar una técnica que, como el opio, permitiera huir temporalmente de los conflictos personales para recaer posteriormente en la realidad interior como un peso pesado. La aportación más importante de esas tradiciones espirituales de cara a evitar el sufrimiento, ha sido proporcionar las herramientas necesarias para gestionar positivamente esos conflictos, con el fin de que dejen de restar bienestar psicológico. Herramientas estrechamente relacionadas con los valores humanos como el perdón, la aceptación, la compasión, o la gestión del deseo, entre muchas otras, son las que permiten resolver los conflictos internos que acaban con la paz interior y con el bienestar psicofísico.
Algunas de esas tradiciones espirituales, al aportar la técnica para permanecer anclados en el ahora, también han mostrado la “puerta”que conecta con una “metarrealidad” que dota de sentido a la existencia en todas sus formas y niveles. Esa puerta de entrada, no se abre cuando la mente se encuentra abducida por el ayer o por el mañana, esa puerta solo se abre cuando la atención permanece focalizada en el momento presente.
La práctica del Mindfulness o atención plena, desarraigada de los objetivos y valores presentes en las tradiciones espirituales milenarias que las desarrollaron, pierde gran parte de su valor objetivo.
El objetivo último de algunas de esas tradiciones ha sido y es evitar el sufrimiento, así como alcanzar el bienestar psicológico. Para otras, el objetivo último ha sido y es ayudar al individuo a encontrar la “puerta” que conecta la conciencia individual con una realidad superior.
Debemos tener presente que los occidentales hemos sido privados desde hace milenios de la experiencia en primera persona de esa Metarrealidad.
Las principales religiones occidentales, han ostentado un poder casi absoluto hasta hace relativamente poco tiempo. Ese colectivo llegó a interponerse entre la realidad superior a la que tiene acceso potencial todo ser humano, y el propio ser humano, lo que les permitió adaptar la naturaleza y voluntad de esa realidad a sus intereses temporales.
En general, la mayoría de la gente está cansada, no ya de esa realidad metafísica que no han llegado a experimentar personalmente, sino de la imagen de esa realidad que les han ofrecido aquellos que, distorsionando en muchos casos el mensaje original de sus maestros fundadores, lograron hacerse con un poder temporal casi absoluto.
Solo entrando en conexión directa con esa realidad, podemos optar a que ésta se explique a sí misma, y a que explique su verdadera relación con la vida.
Cuando logramos acceder a la experiencia en primera persona, comprobamos que no se trata de una realidad ajena a la vida, sino de una realidad que ha nutrido, nutre, y seguirá nutriendo su evolución en el tiempo, hasta que ésta logre alcanzar el nivel de conciencia y madurez que le capacite, como sucede en el caso de un feto a término, para dejar atrás la realidad temporal en la que ha evolucionado, entrando a formar parte de un meta estado vital.
El acceso a la experiencia permite comprender que el objetivo final del largo proceso de evolución de la vida no es otro que llegar a ser Conciencia consciente de su verdadera naturaleza. La “puerta dimensional” hacia esa metarrealidad no está fuera, sino dentro de cada uno de nosotros, y somos nosotros los responsables de abrir esa puerta para completar así nuestra propia evolución.


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  1. Marta
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    La rumiación nos impide vivir en el presente y todos los problemas q ello conlleva.

    1. Carmen Ochoa
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      Muy cierto, Marta. Muchas gracias por tu comentario. ¡Saludos!

  2. Jaime Rubio
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    Ya tenía ganas del nuevo artículo!!.Como siempre GRACIAS Carmen.

    1. Carmen Ochoa
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      Muchas gracias Jaime por tu comentario.

  3. Belen
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    Mejor explicado imposible

    1. Carmen Ochoa
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      Muchas gracias, Belén. Me alegro de que te haya servido la lectura.

  4. Ana
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    Una información muy clasificadora y que explica lo nuclear de forma sencilla .
    Una información importantísima !!!
    Muchas gracias

    1. Carmen Ochoa
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      Gracias a ti, Ana!

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